Nuestra escuela está afiliada a COEPDI, incluyendo un completo seguro médico con MAPFRE. La licencia anual incluye este seguro y es obligatoria para poder entrenar.

5/1/17

HAPKIDO MOO HAK KWAN ES UNA BUENA ELECCION

Hoy en día la elección de una actividad extraescolar para nuestros hijos es una elección fundamental y muy a menudo una muy compleja elección. Como padres en la época actual tenemos un abanico brutal de opciones que muy a menudo nos saturan. Y por qué un arte marcial y no un idioma, un deporte de competición, música, natación, etc,... sin duda todas ellas son opciones válidas que pueden ayudar a lograr lo que pretendemos, el desarrollo integral como personas de nuestros hijos.

Pero como decía el sabio Maestro al igual que la vid necesita de abono y riego para crecer robusta y fuerte para dar  excelentes frutos, el arte marcial es sin duda el abono y riego que necesitan nuestros niños para crecer no sólo fisicamente, sino para ayudar a crear personas en el sentido total de la palabra.

Con alegría me comentaba un padre, que su hijo por primera vez le había pedido permiso para cambiar el canal  de televisión que estaba sintonizando en ese momento  para cambiar a los dibujos que solía ver el niño habitualmente con la absoluta certeza de que él era dueño absoluto del mundo que le rodeaba.

Sin duda un pequeño gesto a ojos de cualquiera, pero detrás está un gran trabajo: no sólo de enseñar un conjunto de técnicas para enseñar al niño a defenderse, el saludo al compañero antes de cada técnica, o el respeto por el cinturón superior que le ayuda en su camino. La etiqueta de saber que sólo con esfuerzo se puede conseguir el cinturón superior , es algo que a menudo como padres, intentándo que tengan aquello que deseen para colmarlos de felicidad, olvidamos, inculcarles el valor del esfuerzo o de que a veces las cosas que cuestan son las que realmente nos hacen felices.

Somos una escuela que trabaja desde la perspectiva del arte marcial, de la más absoluta tradición, pero adoptando los métodos más modernos de pedagogía que nuestra experiencia de más de doce años enseñando a niños nos ha mostrado.

Hace ya muchos años, en nuestros comienzos, nos quedamos con tan sólo una niña en nuestras clases, decidimos que nos habíamos comprometido con ella y con sus padres  y fueron casi seis meses dando clase a ella solamente, hoy en día son casi cuarenta niños los que tenemos a nuestro cargo y mantenemos la misma ilusión cargada eso sí de mucha experiencia y el aval de habernos convertido en una escuela referencia en el desarrollo marcial de los más pequeños.

He entendido en estos años que en muchas ocasiones la autoestima es uno de los valores que fortalece el correcto desarrollo de un menor, que el respeto es un valor que el niño, ávido de tener referentes en el que mirarse , está deseando adoptar y enfocarlo en su vida diaria; que no hay niño/a que no sirva para el Hapkido, sino tan sólo falta de dedicación del  supuesto instructor.

Quizá no todos mis alumnos infantiles lleguen a cinturón negro, pero espero que todos ellos sean mejores personas después de pasar por nuestras clases.

Desde el respeto a cualquier opción, desde aquellas artes que han derivado a aspectos más deportivos, de aquellas actividades que trabajan un desarrollo físico o más centrado en lo intelectual, creo sinceramente que el Hapkido, y en particular nuestra escuela es la mejor elección para sus hijos, y prueba de ello es que el mío propio a la corta edad de cuatro años ha empezado su práctica.

Les animo a comprobar la eficacia y la belleza de este arte marcial, pero aún más importante a comprobar los valores y beneficios de la práctica del mismo, aquellos que me han permitido afrontar algunos de los retos más importantes de mi vida con entereza, valor  y dignidad, y que espero algún día me lleven a merecer el calificativo de Maestro por parte de mis alumnos como guía, no sólo a nivel marcial, sino como espejo donde mirarse para conseguir ese gran logro que es ser una "buena persona".