Nuestra escuela está afiliada a COEPDI, incluyendo un completo seguro médico con MAPFRE. La licencia anual incluye este seguro y es obligatoria para poder entrenar.

5/6/15

Entrevista a Alberto Jiménez

Aprovechando su reciente obtención del cinturón negro realizamos una entrevista a Alberto Jiménez, pieza muy importante de la escuela, y sinónimo de perseverancia y duro entrenamiento.



Has conseguido recientemente el cinturón negro. Qué significa para ti?

Una prueba clara de que el Hapkido estará siempre en mi. En estos años he pasado muchas cosas que me alejaban del Hapkido, pero yo hacia que las dificultades fueran pruebas que superar y hacerme mejor, acercarme más al Hapkido. El cinturón negro es sólo un color más al final, pero me deja claro algo, si he llegado hasta aquí en unas condiciones tan complicadas que a muchos otros les hubieran alejado completamente de la práctica, en unas buenas condiciones no tengo límites. Ese es el significado, la constancia de que solo nosotros nos podemos limitar, y de que el Hapkido está en mis venas y estará siempre en mi aunque nieva, llueva o truene.

Cuáles son tus objetivos a partir de ahora?

Son parecidos a los de antes, la progresión continua, pero si vamos a aspectos más concretos, tengo una meta que está en mi cabeza, batir mi número consecutivo de asistencia a clase que está en más de 300. Quiero ir al Dojang sean cuales sean las circunstancias , no hay excusas, solo ganas de entrenar. Y luego no quiero ser solo bueno, ni siquiera ser solo muy bueno, quiero llegar a dominar mi cuerpo y el arte marcial todo lo que pueda, a niveles que me sorprendan a mi mismo. Si la salud me respeta cuando sea un anciano se hablará de mi, por lo menos como alguien que entrenaba hasta el límite.

Qué valoración harías de todos estos años hasta cinturón negro?

Muy buenos, con dificultades, pero muy buenos. El Hapkido te acompaña en tu día a día en la vida, y la vida no es fácil, por tanto cuando uno tiene problemas cuesta más entrenar, eso es lógico. A mi me costaba entrenar cuando mi padre estaba muy enfermo, apetecían pocas cosas, pero entrenaba, porque uno sabe que eso viene bien, que eso ayuda, y si uno en las condiciones difíciles entrena todo lo que puede adquiere una gran fuerza, puede sentir que no tiene limites, porque cuando las cosas van bien entonces entrenar es tan fácil como respirar y la mejora es constante.

A nivel de autodefensa sientes que has conseguido los objetivos que te marcaste cuando empezaste?

Es una pregunta compleja. El Hapkido da respuestas frente a cualquier situación, es el utilizado por los cuerpos de seguridad de Korea del Sur, y siendo negro y después de unos 10 años de práctica si siento que he conseguido esos objetivos. Ojalá nunca me encuentre con un problema en la calle, pero si me encuentro un problema y no tengo más remedio que defenderme, aunque el arte marcial no te asegura la victoria, si puedo decir que el oponente ha tenido mala suerte, ya siento que podría hacer mucho daño a una persona. Eso sí, es tan complejo este arte que aun siento que estoy un poco en pañales pese a ser cinturón negro, mis objetivos son mucho más altos, diría que va a ser difícil cumplirlos porque no creo que tengan un techo, quiero que mi cuerpo junto a mi mente gracias al Hapkido sea lo más parecido posible a una espada completamente afilada que en cualquier momento esta lista para ser desenfundada.

Desde cinturón negro que opinas del nivel exigido en nuestra escuela para llegar a ese nivel?

Contentísimo con el nivel que se exige, he tardado unos diez años y bien contento que estoy de ello. No es fácil ser cinturón negro y no debe serlo. No me gusta hablar mal de otros sitios, y seguro que hay muchísimas escuelas de Hapkido o de otros artes marciales muy buenas, pero si veis que os hacen un examen con cincuenta personas más cada poco tiempo, en las que el evaluador no pueda ver nada claro con tantas personas huid de ahí rápido, y por desgracia es algo más habitual de lo que parece. Me gustan que aquí los exámenes son individualizados, si haces algo mal se va a ver siempre , te lo van a decir siempre, es la única forma que veo posible para ir progresando, todo lo demás aunque suene duro y feo es un engaño y buscan sacar a la gente el dinero.

A nivel personal que ha significado el Hapkido en estos años para ti?

Una ayuda, en los momentos malos ha estado ahí, es el amigo que nunca te abandona, es la novia que te da cariño, es el padre que te da una lección, es el hermano que te enseña el camino, es todo eso junto. El hapkido si tú le das, el te devuelve todo multiplicado por diez, pero es muy inteligente, tienes que emplearte a fondo, no valen las medias tintas con el Hapkido. Es de las mejores cosas que he hecho introduciéndolo en mi vida.

Qué opinas del arte marcial ahora desde la perspectiva de cinturón negro?

Los años de práctica y el ir conociéndolo poco a poco amplían la mente, el arte marcial es algo muy mental, da sobre todo mucha fuerza mental. La gracia de practicar Hapkido es que uno continuamente va creciendo en todos los aspectos, y ese es fin en si mismo. Yo siempre digo algo, que mañana quiero ser más rápido que hoy, más ágil, dar mejores patadas, dominar más la respiración, ser más fuerte, hacer mejor las técnicas, etc, y eso vale para cada día, por tanto mi perspectivas de estas es la continua mejora, la continua evolución, desde los aspectos físicos como de los mentales.

Qué les dirías a los alumnos de grados bajos que están empezando desde tu perspectiva actual?

Que no fallen a ninguna clase, que intenten darlo todo siempre, en cada técnica, que no se agobien si algo no sale al principio, que ya saldrá con el tiempo y entrenando, que hasta el más grande artista marcial empezó como ellos, que si van a clase y entrenan todo su potencial terminará saliendo y serán muy buenos. No hay secretos, puede haber alguien un poco más elástico, alguien un poco más fuerte, que se le de mejor patear un poco al principio, pero nada de eso es importante, el que es bueno, es el que pasan los años y sigue entrenando. Les hago una promesa, al que acaba de empezar, si aguanta y va a clase siempre, terminará haciendo cosas que ni en sus mejores sueños podría imaginar y llegará a ser un muy buen artista marcial.

Quieres dedicar a alguien tu logro?

A mi padre, que falleció tras una triste enfermedad hace algo más de un año. Mi padre no hacía Artes Marciales, pero lo considero un maestro. Me gusta no faltar a clase nunca, porque él nunca faltaba a su obligación, le vi ir a trabajar día a día sin excusas hasta que le fue imposible, porque él quería hacer bien su trabajo. Hasta el último día de su vida le vi luchar, nunca se rindió, y fue una gran lección que me dio hasta el último día. Vio cada uno de mis exámenes, y fue triste que no me viera el último, lo tuve muy presente durante el examen, y se lo dedico a él, porque el era feliz viendo felices a sus hijos, y yo me sentí feliz en ese momento así que va  para él.