Nuestra escuela está afiliada a COEPDI, incluyendo un completo seguro médico con MAPFRE. La licencia anual incluye este seguro y es obligatoria para poder entrenar.

31/5/14

OS NECESITAMOS, APOYO A LA ESCUELA

Sin duda, la vida a veces da poca tregua, después de unos durísimos años personales y tras el fallecimiento de mi padre decidí poner todo mi entusiasmo y esfuerezo en el entrenamiento de aquello que sabía que era lo único que podría hacer mitigar mi dolor, el Hapkido.

Así que lo primero era acudir al médico para atajar aquellos insoportables dolores que me aquejaban durante años y me impedían dar el máximo en mi entrenamiento, pero el resultado fue que el dolor se debía a una artrosis degenerativa que se hacía especialmente patente en la cadera izquierda.
Inmediatamente , y ante uno de los mejores especialistas del  país en la matería, las palabras del cirujano fueron muy contundentes, "tenía la cadera izquierda virtualmente destrozada, ya podía olvidarme de artes marciales y de cualquier actividad física dinámica" fueron sus palabras literales, tan  sólo mi corta edad le impedía ponerme una protesis, pero sin embargo al médico le faltaba un dato que pasó por alto, no soy un paciente normal, desconocía que durante la mayor partede mi vida he dedicado todo mi esfuerzo en convertir lo ordinario en extraordinario, a desterrar palabras como miedo o dolor, desconocía lo que significa para nosotros el do, el desarrollo que nos ha hecho superar cualquier contratiempo en nuestra vida, desconocía como hemos curtido nuestro cuerpo y mente durante años llevandolo a otro nivel, como el sacrificio es nuestro dogma, como cada reto es nuestro siguiente paso, como vivimos por y para nuestro arte marcial.
Sonaron entonces en mi cabeza las palabras que mi alumno y mi amigo Alex Ingelmo me digo una vez"los médicos tan solo conocen las debilidades de nuestro cuerpo pero no las fortalezas de nuestra mente", palabras que han quedado grabadas a fuego en mi mente.

Nunca me asusté ante un adversario , ya fuera superior en grado o peso y corpulencia, cuando me decían que estaba loco, que mi escuela apenas duraría unos meses porque no me conocía nadie, no escuché y apreté los dientes.Cuando sin hablar inglés me fuí a casa de mi maestro a inbuirme en el aútentico espíriritu marcial del hapkido muchos me miraban estupefactos y no escuché.
No fuí el más talentoso y el más atlético de mi generación, pero trabajé más duro de lo que mi propio cuerpo podía soportar para desarrollarme.

El medico interará con la operación de cadera arreglarla para que aguante en la medida de lo posible,, él hará su trabajo y a mí me toca hacer el mío.
Sorprendido se quedó cuando me preguntó como había sido capaz de aguantar el dolor sin tomar un solo antiflamatorio en estos años, ni el dolor ni el esfuerzo son cosas que me preocupen, sun duda de mi rehabilitación y fuerza de voluntad depende en gran medida mi futuro, el trabajo ya ha comenzado , once kilos menos y ocho puntos porcentuales de grasa en tres meses no están al alcance de cualquiera, no estoy transformando mi cuerpo, lo estoy reconstruyendo, cada músculo trabajado hasta la extenuación con el único fin de proteger la cadera.

Pero desgraciadamente, por muy duro que trabaje necesitaré un periodo de tiempo de recuperación, con lo que mantener arriba la escuela y el espíritu de la misma en mi ausencia depende de mis alumnos.
COMPROMISO es la palabra, nunca he pedido nada a mis alumnos, siento que no he escatimado esfuerzo en enseñarles lo mejor, que nunca el dinero se ha interpuesto en mi como objetivo, que he sido honesto y no me he guardado nada.
No voy a negar que me haría inmesamente feliz que en éste mi último mes dando clases en una temporada, todos aquellos que han compartido conmigo estos años y tantos momentos dulces y amargos estuvieran a mi lado como siempre han estado , que aquellos con los que he forjado al calor del sudor un vínculo de unión verdadero me acompañaran este último mes para darme fuerza y un empujón en mi próxima y dura rehabilitación, pero aún más me importa y sé que para todos aquellos que me estiman y que nuestra escuela significa algo para ellos estarán en el dojang en mi ausencia, entrenando ,apoyándola ,no dejando que caiga, porque en los momentos difíciles es cd una familia debe unirse, haciéndose más fuerte, demostrando que aquello que está sembrado ya ha florecido.

Porque es una escuela aún pequeña, pero es LA NUESTRA!.
Porque es una escuela humilde , pero es LA NUESTRA!
PORQUE NUESTRO ARTE MARCIAL SE LLAMA HAPKIDO y juntos nos dejaremos la garganta gritando el nombre de nuestra escuela !MOO HAK KWAN1
Porque cada grito ,cada gota de sudor, cada clase llena de gente en mi ausencia , me dará fuerzad para trabajar más duro y volver antes con vosotros.

HAPKI!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!