Nuestra escuela está afiliada a COEPDI, incluyendo un completo seguro médico con MAPFRE. La licencia anual incluye este seguro y es obligatoria para poder entrenar.

13/5/10

El arte marcial está muerto

Extraña época la nuestra, el arte marcial está obsoleto, proclaman a los cuatro vientos supuestos maestros que pululan por clubs y gimnasios. Sistemas híbridos; combinando técnicas de diversas artes marciales, "hemos creado la respuesta total frente a la agresión, venden sin pudor; es más, dentro del propio Hapkido autoproclamados maestros completan el nombre del arte con un "unlimited","total" o "perfect", vendiéndonoslo como sistemas completados con técnicas nuevas de suelo, nuevos golpeos o nuevas técnicas de combate, a menudo alegando que han completado un arte en los aspectos más débiles, a pesar de llevar tan sólo 7 u 8 años estudiándolo.

Todos estos sistemas híbridos suelen tener una cosa en común, desechan lo que a su juicio es inútil, las formas según ellos son perdidas de tiempo, las técnicas de respiración y trabajo de la energía interna son apartadas en la búsqueda de la técnica más ruda, directa y contundente, y se enfoca el combate como fin último y casi exclusivo del estudio.
No me malinterpretéis, desde mi profundo respeto a toda actividad marcial e incluso deportiva, en ningún caso desde el desconocimiento voy a entrar en la dialéctica de intentar minusvalorar su efectividad, cosa que sin embargo es común en estas escuelas donde comentan sin rubor que estudiar un arte marcial clásico pierde su tiempo en una actividad inútil y efectista, ya que a mi juicio en su propia sistematización compilada a través de variantes de técnicas clásicas de diversos artes marciales, algunas con más de dos siglos de probada eficacia, obtienen la prueba de su eficacia, negar la eficacia de las artes marciales es negar su propia esencia.

El Gran Maestro Sung Soo Lee después de más de 50 años de estudio e investigación no sólo en HAPKIDO, sino en TAEWKONDO, JUJITSU, JUDO, etc... crea su escuela MOO HAK KWAN actualizando técnicas a los tiempos actuales y dando su propia visión personal y vital a su escuela, siempre desde el respeto a la tradición.

No se puede moldear algo sin tener la materia prima más perfecta, sino lo creado será endeble, de cimientos frágiles, quitemos aquello que es lento de aprender, obviemos las formas que nos otorgan el equilibrio, la técnica y la compresión de las futuras técnicas, dejemos de lado la energía interna porque es un lento proceso que se desarrolla no en pequeñas sesiones intensivas, sino en un proceso personal de desarrollo interior que puede llevar toda una vida; desplacemos también las patadas altas, los golpes más complejos de aprender, pues necesitan trabajo de flexibilidad, coordinación y un desarrollo más lento, y aquellas técnicas que nos encaminan a un correcto camino de desarrollo marcial y personal.
Quitemos la etiqueta, aquellas ceremonias desfasadas según ellos y tendremos ese bote de comida preparada lista para calentar en microondas, pero respetemos a aquellos que apreciamos el regusto por el sabor de las comidas caseras de nuestras abuelas.
Ese no es mi camino, en el mio el respeto no debe confundirse nunca con temor, la efectividad es una consecuencia no sólo un fin, el desarrollo interno es la base del crecimiento del externo, el atajo es incompatible con el DO, el arte marcial es una forma de vida, el sacrificio no es sólo dolor, es COMPROMISO.